Cómo abrir una empresa exportadora en Chile

Montar una empresa exportadora en Chile es más accesible de lo que muchos creen. El país tiene uno de los sistemas de constitución de empresas más rápidos y digitalizados de América Latina, y cualquier persona natural o jurídica —incluyendo extranjeros con residencia en el país— puede constituirse como exportador con trámites relativamente simples. A esto se suma una red de más de 34 tratados de libre comercio activos y un ecosistema institucional robusto que apoya a los exportadores desde el primer día. Esta guía te explica cada paso del proceso, desde la constitución legal hasta el primer envío al exterior.

¿Quién puede exportar desde Chile?

La legislación chilena es amplia y democrática en este aspecto. Pueden constituirse como exportadores:

  • Personas naturales con RUT activo e inicio de actividades ante el SII
  • Personas jurídicas (empresas de cualquier tipo societario)
  • Extranjeros con residencia en Chile, con los mismos derechos que un ciudadano chileno para ejercer el comercio exterior
  • Empresarios extranjeros no residentes, mediante un representante legal domiciliado en Chile que actúe como apoderado

El único requisito universal e irrenunciable es estar al día en el pago de obligaciones tributarias con el Fisco de Chile. El SII puede bloquear el timbraje de facturas de exportación o la emisión de documentos aduaneros si existe deuda fiscal pendiente.

Paso 1: Evalúa si tu empresa está lista para exportar

Antes de iniciar cualquier trámite, es indispensable hacer una evaluación honesta de la capacidad real de tu empresa para asumir los requerimientos del comercio exterior. Exportar exige más que un buen producto; requiere capacidad operativa, financiera y humana.

Pregúntate lo siguiente:

  • ¿Tienes capacidad de producción suficiente para atender pedidos más grandes y constantes que los del mercado local?
  • ¿Cuentas con capital de trabajo para financiar el ciclo de producción y esperar los plazos de pago internacional?
  • ¿Tu producto cumple estándares de calidad que los mercados de destino exigen (fitosanitarios, técnicos, de etiquetado)?
  • ¿Tienes equipo humano capacitado para gestionar los nuevos procesos de logística, documentación y comunicación internacional?
  • ¿Dispones de un modelo de negocio exportador claro, con precios, márgenes y condiciones comerciales definidos?

Si la respuesta a alguna de estas preguntas es negativa, el esfuerzo no debe ser constituir la empresa primero y resolver los problemas después. Lo correcto es fortalecer esas capacidades antes de dar el salto al comercio exterior.

Paso 2: Elige el tipo societario más conveniente

Una vez confirmada la viabilidad exportadora, el primer paso legal es constituir la empresa. En Chile existen varias estructuras jurídicas disponibles, cada una con ventajas específicas:

  • Empresa Individual de Responsabilidad Limitada (EIRL): ideal para emprendedores que quieren comenzar solos con responsabilidad limitada al capital aportado; es la más simple y económica
  • Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL): permite hasta 50 socios, con responsabilidad limitada al capital aportado; adecuada para pequeñas y medianas empresas familiares o con pocos socios
  • Sociedad por Acciones (SpA): la más flexible y recomendada para empresas exportadoras con proyección de crecimiento, ya que permite emitir acciones, incorporar inversores fácilmente y escalar sin restricciones societarias
  • Sociedad Anónima Cerrada (SAC): adecuada para empresas de mayor tamaño con múltiples inversionistas y estructura corporativa más formal

Para la mayoría de los exportadores que inician, la SpA es la opción más recomendada por su flexibilidad y rapidez de constitución. Permite al fundador comenzar como único accionista y escalar sin necesidad de reformar estatutos constantemente.

Paso 3: Constituye la empresa (Empresa en un Día)

Chile ofrece dos vías para constituir una empresa:

Sistema tradicional (notarial)

Implica firmar una escritura pública ante notario, inscribir la empresa en el Registro de Comercio y publicar un extracto en el Diario Oficial. Es más formal y puede tomar entre 5 y 15 días hábiles, pero permite mayor personalización de los estatutos.

Sistema “Empresa en un Día”

A través del portal www.registrodeempresasysociedades.cl, puedes constituir tu empresa en línea en pocas horas y de manera gratuita para las estructuras básicas. El sistema genera automáticamente el RUT de la empresa al momento de la constitución, lo que acelera enormemente el proceso.

Los datos que necesitas tener listos para la constitución son:

  • Nombre de la empresa
  • Tipo de sociedad
  • Objeto social (incluir expresamente la actividad exportadora e importadora)
  • Capital inicial y su distribución entre socios
  • Identificación de todos los socios o accionistas fundadores
  • Domicilio legal de la empresa

Consejo clave: al redactar el objeto social, incluye una descripción amplia que cubra no solo el producto que exportas hoy, sino también rubros conexos que podrías desarrollar. Cambiar el objeto social después implica costos adicionales.

Paso 4: Inicio de actividades ante el SII

Con la empresa constituida y el RUT activo, el siguiente trámite es el Inicio de Actividades ante el Servicio de Impuestos Internos (SII). Este paso es obligatorio y determina qué actividades comerciales puede realizar la empresa y qué obligaciones tributarias tiene.

Para una empresa exportadora, el giro debe incluir explícitamente la actividad de exportación. El trámite se puede realizar completamente en línea a través del sitio www.sii.cl, sin costo y en menos de 24 horas en la mayoría de los casos.

Una vez hecho el inicio de actividades, el SII verificará el domicilio de la empresa, proceso que toma aproximadamente 10 días hábiles. Esta verificación es requisito indispensable para que la empresa pueda timbrar Facturas de Exportación, el documento tributario específico que se usa en operaciones de comercio exterior y que tiene un tratamiento de IVA diferente al de la factura comercial interna.

Paso 5: Registro ante la Aduana de Chile

Para operar como exportador formal, tu empresa debe quedar registrada en el Servicio Nacional de Aduanas. Este registro permite a la empresa ser reconocida en el sistema aduanero y habilita la tramitación del Documento Único de Salida (DUS), que es la declaración que acompaña cada exportación.

El registro aduanero se realiza de manera digital a través del sistema ISIDORA de la Aduana de Chile, y para completarlo necesitarás:

  • RUT de la empresa
  • Copia de la escritura de constitución
  • Inicio de actividades ante el SII con giro exportador
  • Datos del representante legal

Este registro no tiene costo y habitualmente se procesa en pocos días hábiles. Sin él, ningún agente de aduanas puede despachar mercancías a nombre de tu empresa.

Paso 6: Inscripciones sectoriales obligatorias

Dependiendo del tipo de producto que vas a exportar, tu empresa puede requerir registros adicionales ante organismos regulatorios específicos:

  • SAG (Servicio Agrícola y Ganadero): obligatorio para exportaciones de frutas, hortalizas, carnes, animales vivos, productos vegetales o derivados. El SAG certifica que los productos cumplen los estándares fitosanitarios y zoosanitarios del país de destino
  • SERNAPESCA: para exportaciones de productos del mar, acuicultura y pesca. Emite certificados sanitarios reconocidos internacionalmente
  • Instituto de Salud Pública (ISP): para exportaciones de productos farmacéuticos, cosméticos o equipos médicos
  • SEC (Superintendencia de Electricidad y Combustibles): para productos eléctricos, electrónicos o que funcionen con energía

Estos registros deben gestionarse antes de realizar el primer envío, ya que sin los certificados correspondientes la aduana del país destino puede rechazar o retener la mercancía. El tiempo de tramitación varía según el organismo y el tipo de producto, desde días hasta varias semanas.

Paso 7: Apertura de cuenta bancaria empresarial

Toda empresa exportadora necesita una cuenta bancaria comercial en Chile para gestionar los cobros en divisas y operar con carta de crédito o cobranza documentaria. Al abrir la cuenta, informa al banco que tu empresa realizará operaciones de comercio exterior, ya que varios bancos tienen unidades especializadas en comercio exterior con productos financieros específicos para exportadores.

Algunos instrumentos financieros clave para exportadores que ofrecen bancos chilenos son:

  • Prefinanciamiento de exportaciones: crédito puente para financiar la producción antes de recibir el pago del exterior
  • Carta de crédito de exportación: garantía bancaria que asegura el cobro una vez enviada la mercancía
  • Seguro de crédito a la exportación: protege contra el riesgo de impago del comprador extranjero
  • Cuentas en dólares y euros: para recibir pagos directamente en divisas sin costos de conversión innecesarios

CORFO y BancoEstado ofrecen líneas de financiamiento especiales para pymes exportadoras, con tasas preferenciales y plazos adaptados al ciclo del comercio exterior.

Paso 8: Organiza tu equipo y procesos internos

Una empresa exportadora no es solo un conjunto de trámites: es una organización que necesita capacidades internas concretas para operar con consistencia y crecer. Los pilares operativos que debes estructurar desde el inicio son:

  • Gestor de comercio exterior o agente de aduanas de confianza: quien tramitará los documentos y el despacho de cada exportación
  • Responsable de logística internacional: que gestione los incoterms, los fletes y los tiempos de entrega con los clientes
  • Área financiera con control de divisas: para gestionar las diferencias cambiarias y planificar el flujo de caja en dólares o euros
  • Sistema de emisión de Facturas de Exportación: ya sea a través del sistema de facturación electrónica del SII o de un software contable que integre el módulo de comercio exterior

Paso 9: Regístrate en ProChile y accede al ecosistema de apoyo

Una vez que la empresa está legalmente constituida y operativa, el paso que muchos exportadores novatos omiten es registrarse en ProChile, la agencia gubernamental que promueve las exportaciones chilenas en el mundo.

ProChile ofrece de manera gratuita o con subsidio:

  • Inteligencia de mercado: estudios por sector y país de destino con datos de demanda, competidores y requisitos de acceso
  • Misiones comerciales y ferias internacionales: acceso subsidiado para participar en eventos de negocios en los principales mercados del mundo
  • Plataforma de contactos compradores: directorio de importadores y distribuidores en mercados objetivo
  • Capacitación en comercio exterior: talleres presenciales y online sobre logística, documentación, negociación y marketing internacional

Junto a ProChile, la SUBREI y la Cámara de Comercio de Santiago también ofrecen orientación técnica, capacitación y acceso a las herramientas de los TLC vigentes. En Chile, el exportador que arranca solo no aprovecha la mitad del ecosistema que el Estado pone a su disposición.

Los costos iniciales de una empresa exportadora

Para tener una referencia, estos son los costos típicos de poner en marcha una empresa exportadora en Chile desde cero:

  • Constitución por “Empresa en un Día”: gratuito para estructuras estándar
  • Constitución notarial (SpA o SRL personalizada): entre $200.000 y $500.000 pesos chilenos
  • Inicio de actividades SII: gratuito
  • Apertura de cuenta bancaria empresarial: sin costo de apertura en la mayoría de los bancos; se requiere capital de trabajo inicial
  • Registro sectorial (SAG, ISP, etc.): varía según organismo; desde gratuito hasta varios cientos de miles de pesos según el tipo de certificación
  • Agente de aduanas por exportación: entre US$ 150 y US$ 400 por despacho según complejidad

En total, el costo de arranque puede ser sorprendentemente bajo —menor a $1.000.000 pesos— si se utiliza el sistema digital de constitución y se planifica bien la estructura desde el inicio. Lo que realmente determina el éxito no es el costo de la constitución, sino la solidez de la oferta exportable y la constancia en el desarrollo de clientes internacionales.

Abrir una empresa exportadora en Chile no es solo un trámite: es la decisión estratégica de conectar tu capacidad productiva con el mercado global, aprovechando una red de tratados comerciales y un ecosistema institucional que pocos países de la región pueden igualar.